18 de octubre de 2010

Mientras


12 del mediodía, mientras me baño pienso en que si quiero fumar tengo que salir a comprar cigarrillos, qué fiaca. El “mientras” es un fonema muy usado por mí, hago muchas cosas a la vez mientras pienso en lo que tengo que hacer luego.
Mientras me visto escucho, a los lejos, un cachorrito llorar, supongo que es de Federica, me apuro, bajo, efectivamente era uno de nuestros cachorros asoleándose en el mediodía santiagueño. Lo junto con sus hermanos perros, doy de comer a los adultos, mientras pienso cómo es que llegó el cachorro a alejarse tanto de su cucha camino encarando la puerta, salgo a la vereda, mientras cruzo la calle siento el viento (caliente) extraño, siento mucho pelo en la espalda, miro hacia abajo: alpargatas, pantalón, corpiño… sólo corpiño.

2 comentarios:

Mel Blanc dijo...

jajaja, espectacular relato. Me encantan estas historias breves, tan bien contadas. Oye, queda a nuestra consideración la cara que pusiste, y la forma en que resolviste la crisis, así como la reacción de la gilada presente. Besos!

Anónimo dijo...

y cualquier cosa...es el calor, o la moda... y mientras podes poner cara de que importa!

Un beso