24 de junio de 2010

El que nunca dejó de luchar



"He vivido en un tiempo histórico de ruptura y tan viejo soy, que hay en mi distintos sedimentos, como en las montañas. Así, todavía guardo de mi juventud las marcas de las luchas sociales. Pienso que los chicos me querrán porque nunca dejé de luchar, porque no conseguí instalarme en ninguna época, y hoy, trastabillando, me siento cerca de la gente que aprendió a vivir de otra manera. Y muy cerca de los jóvenes que después de este horror de mediocridad, indecencia y ferocidad, pujan por nacer a otra cultura que vuelva a echar raíces en un suelo más humano”. *


… Y yo lo quiero porque me recuerda a lo humano en las letras, porque cada uno de sus escritos me trasladan a mundos de soledad, del binomio amor-muerte y porque hace muchos, muchos años atrás mi abuela me prestó "El Túnel" y el escrito fue una de las primeras puertas que se abrieron ante mi imaginación para nunca más cerrarse.

Es simple, limpio, brillante, inquietante y ante todo humano.

El 24 de junio, hace casi un siglo, nacía Ernesto Sábato que a diario permite que en mi mente retumbe su frase: “Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse”. Y jamás resignarse es una tarea diaria en mi agenda.



* Fragmento de “Diario de mi vejez”, Ernesto Sábato.

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